ElJuego


El juego.

Origen de la imagen.

Ella impasiblemente resistió la fusta sin una lágrima.
Al igual que una gran Dama sabía recibir el castigo,
como una humilde esclava.
Dirigiéndose al perro que la servía.
Altanera y orgullosa,
le dedicó una sonrisa.
El humillado y servil bajó la cabeza.
Ella le respondió severa pero cariñosa.
Para saber disciplinar hay que conocer la disciplina.
El juego había terminado pero los perros un día mas.
Habían recibido una lección…
El castigo es a veces poco necesario si el perro es rebelde.
A veces es más didáctica la disciplina acompañada de un buen ejemplo.
Le espetó su Señora.
Si Ama lo entiendo.

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